
"Escúchate a éstos, que son amigos míos y suenan de puta madre" o "bueno, tenemos un grupillo y nos juntamos para tocar, beber y pasar un buen rato". Estas dos frases se han hecho una constante en las vidas de todos los jóvenes/adolescentes de generaciones post-franquistas. Quien más, quien menos, ha estado en un grupo o se ha sentido vinculado al de unos amigos. Normalmente, todas esas bandas de juventud acaban siendo un recuerdo para sus componentes, que abandonan la formación por falta de tiempo o por puro desengaño con las cartas que les ha tocado jugar. La banda que hoy nos ocupa es un caso excepcional que rompe reglas. Formada en 1997 y sin una continuidad aparente, estando a veces como concepto y otras como forma, lanubetortuga edita con cruz y conejo su primer disco 11 años después. Ruido improvisado sin concesiones para sacar la rabia acumulada en todos los días que pasaron y los días que vendrán. Sin más que decir, nos entregan unos cortes densos y listos para degustar en momentos de opresión.
Para muestra, os podéis bajar el disco completo
aquí.
Ah! y cómo no, son amigos míos.
2 comentarios:
(vila)de aquí a una multinacional hay sólo un pequeño paso.....ánimo chicos!!
de quien es ese pié?
ahora os bajo.
Un beso, cruces y conejos!
Publicar un comentario